La Patria es dicha de todos, y dolor de todos, y cielo para todos. José Martí

La Patria es dicha de todos, y dolor de todos, y cielo para todos. José Martí


“La libertad cuesta muy cara, y es necesario, o resignarse a vivir sin ella, o decidirse a comprarla por su precio”

14 Feb 2023
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Imagen © OnCuba

Respuestas de Michel Fernández al dossier de Cuba Próxima titulado “Necesitamos pasar al campo de la política para encontrar una solución democrática, pacífica y respetuosa de los Derechos Humanos”, en el que además participan Teresa Díaz Canals, Lennier López, Ernesto Gutiérrez, David Corcho, Julio Antonio Fernández, Mario Valdés Navia, Miguel Alejandro Hayes, Enrique Guzmán, Alexei Padilla, Elena Larrinaga y Manuel Cuesta Morúa. 

I

El politólogo noruego Vegard Bye, en su texto “¿Hay soluciones pacíficas a la crisis cubana?”, publicado en Azulypunto, presenta desafíos inmediatos para nuestra sociedad, capaces de desencadenar una dinámica constructiva.

Se refiere a establecer un corredor humanitario de envergadura, no como responsabilidad exclusiva del Gobierno cubano, sino gestionado por los actuales corredores autónomos de España-Cuba y Miami-Cuba, de conjunto con redes de familiares de presos y emigrantes. Paralelamente, negociar la liberación de los presos políticos, comenzando por aquellos que no hayan estado involucrados en actos de violencia, e ir ampliando la ayuda humanitaria en la medida que se logra la liberación de estos. Ayuda técnica a productores no estatales, desde mecanismos establecidos por la sociedad civil cubana autónoma y transnacional, y la apertura interna para comercializar alimentos a través de redes no estatales. Legitimación de una ciudadanía -política- como actora de negociación con el gobierno cubano, una vez liberados los presos políticos, que incluya el desarrollo de un sindicalismo capaz de representar a los trabajadores.

1- ¿Tendrá el Gobierno cubano “necesidad” de asumir una senda de este tipo? ¿Cuál sería el costo para Cuba, incluso para el Gobierno, si ello no ocurriera?

El Gobierno cubano, entendido gobierno en su concepto más amplio, no solo como la rama ejecutiva administrativa, lo que busca es mantenerse en el poder, limitando todo lo posible los riesgos que puedan poner en crisis su dominación sobre la sociedad cubana. En la naturaleza de este tipo de sistemas se observa una elevada ineficiencia para lograr objetivos de desarrollo humano, tales como crecimiento económico, disminución de la pobreza, mejora de los derechos sociales, etc., pero a la vez son muy eficientes en mantener el control sobre el poder, ya sea mediante la represión, la utilización de los medios de comunicación bajo control del Partido y la idea del enemigo externo como principal responsable de los males del país.

El sistema totalitario existente en Cuba, muy parecido a los del mal llamado “socialismo real” no admite cambios estructurales sin que estos conduzcan a un cambio del propio sistema. Esa es la principal razón por la que nunca la cúpula gobernante ha implementado las reformas económicas pros mercados previstas en sus propios instrumentos rectores. Al parecer, la profundidad de la crisis actual ha hecho moverse en un sentido más arriesgado, con el reconocimiento de las PYMES, hacia una reforma en el que el estado pierda algo de su hegemonía en la economía. A esto se suma la reciente declaración del viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, de permitir la ayuda y la inversión de los Estados Unidos, aunque esta busque como último objetivo un cambio de sistema.

Las reformas económicas pro mercado no garantizan por sí mismas una transición hacia un sistema democrático, entendido este, mínimamente, como aquel que reconozca como legítima la oposición política y respete los derechos humanos de acuerdo a los estándares internacionales. Un claro ejemplo en este sentido son Vietnam y la República Popular China. Si no se logra articular a los actores de la sociedad civil y política cubana que se oponen al Gobierno y estos logran tener un peso relativo en la política interna cubana, a pesar de la represión y la cárcel, va a resultar muy difícil avanzar hacia una vía democrática.

El costo de la “continuidad” en el modelo cubano se evidencia en el aumento significativo de la pobreza en Cuba, en la ausencia de crecimiento económico que se traduzca en mejores condiciones de vida. Ante este escenario, una salida para muchos cubanos es la emigración, la que ha llegado a los Estados Unidos en el último año en cifras récord. A los que no pueden emigrar solo les queda luchar por la supervivencia diaria y la pérdida de la esperanza.  La situación de Cuba hoy es tan crítica que, incluso logrando un cambio democrático en corto tiempo, la recuperación va a tardar muchos años.

El peor escenario que pudiera preverse es el de una “haitianización” de Cuba con la pérdida de control por parte del estado, el auge de mafias, el incremento de la violencia, la incapacidad de brindar servicios sociales y una posible ola migratoria por mar. Todos estos aspectos podrían ser las causas para una intervención extranjera en Cuba, si se ve amenazada la seguridad nacional de los Estados Unidos, lo que pondría a los cubanos en una situación parecida a la intervención de 1898-1902. Si esto llegara a ocurrir el principal responsable será el Gobierno cubano por no hacer las reformas políticas y económicas para asegurar el bienestar de los cubanos. 

2- Para emprender algo de tal índole la nación necesita de actores con capacidad política. ¿Tiene actualmente el Gobierno cubano estos actores?  ¿Los tiene la actual sociedad civil autónoma y transnacional?

Podríamos dudar de la capacidad de un gobierno como el cubano que nunca cumple sus metas, que sus dirigentes no son los más capaces, ya que responden a una política de cuadros que premia la obediencia y la sumisión antes que la capacidad y la inteligencia, pero a pesar de esto han logrado mantenerse en el poder, por lo que no se puede subvalorar los mecanismos con que cuentan para no ceder cuotas de poder. Sin embargo, ante el agravamiento de la crisis puede que se vean obligados a realizar concesiones, pero estas no necesariamente tienen que desembocar en una transición democrática. Para eso es imprescindible el rol de los cubanos que desde el exterior o en Cuba se oponen a ese sistema. El mayor peligro que veo es el de los extremismos de ambas partes, que buscan soluciones maximalistas y son incapaces de reconocerse entre ellos como sujetos legítimos. Aquí de nuevo la responsabilidad absoluta es del gobierno que no permite el ejercicio del pluralismo político y la respuesta de los grupos más frontales es negar cualquier acercamiento o negociación con el gobierno cubano y solo buscan una salida mágica, que nunca en la historia ha ocurrido. Todos los procesos de transición han ido precedidos o han ocurrido simultáneamente con complejos procesos de negociación.    

3- ¿Cómo podría contribuir D FRENTE a todo lo anterior?

D Frente como plataforma de concertación, sin una orientación política determinada, pero con principios y objetivos muy claros establecidos en sus estatutos tiene la potencialidad de ser un actor de cambio importante en el escenario cubano, pero todavía como organización joven, fue fundada el 7 de septiembre de 2022, necesita consolidar su trabajo y crecer en membresía y en capacidad de acción.

En lo que lleva de vida en D Frente hemos logrado una estructura de trabajo, personas comprometidas con la organización, a pesar de que ninguno nos dedicamos profesionalmente a D Frente, y hacer declaraciones y mensajes sobre temas de importancia cardinal para Cuba. Además, siempre hemos mantenido un estilo de trabajo democrático y colegiado, aspecto esencial si se tiene en cuenta la diversidad de posiciones que hay en esta concertación.

En mi opinión en los estatutos de D frente están delineados los pasos para una transición democrática en Cuba, que lleve el menor costo humano para todos los cubanos. Estos son: la libertad de los presos políticos, restitución de los derechos a todos los cubanos, eliminación del carácter único del Partido Comunista, garantías efectivas para el ejercicio de los derechos humanos, aprobación de una ley electoral provisional y como punto final, la convocatoria a una asamblea constituyente para redactar una nueva constitución.

II

Muchos se interrogan sobre la capacidad del actual equipo de gobierno para emprender cambios que inicien una solución nacional. A la vez algunos consideran que el poder real podría utilizar las “elecciones” de abril de 2023 para efectuar un relevo por actores capaces y dispuestos. Mas sabemos que eso a lo cual llaman elecciones en Cuba, sólo resulta un instrumento del poder para asegurar la designación de personas incondicionales en todos los cargos de autoridad del Estado. No obstante, como aseveran algunos, tales designados pudieran ser actores con talante para abrir las puertas a un proceso de salvación nacional.    

En 1994, el profesor Jorge Ignacio Domínguez presentó en La Habana una breve ponencia sobre la democracia en Cuba, en un taller auspiciado por el Centro de Estudios sobre América, en plena crisis económica, titulada “La democracia en Cuba: ¿Cuál es el modelo deseable?”. La primera mitad de su texto identifica cambios políticos que el Gobierno podría realizar dentro del marco de la Constitución, entonces recién modificada en 1992. La segunda parte aboga por cambios más fundamentales. En aquel momento, la primera parte fue bien recibida por un alto funcionario; la segunda parte, no.

4- Veintinueve años después, ¿qué ha cambiado y qué no ha cambiado, inclusive dentro de lo más fácilmente posible? Su propuesta de modificación de la ley electoral para permitir la libre postulación de múltiples candidatos a Diputado, ¿sería un paso útil y posible o un desvío tonto?

La aprobación de una ley electoral que elimine el rol de las comisiones de candidaturas y de esta forma el control absoluto del PCC sobre el proceso electoral sería un paso de avance significativo si a la vez garantiza la presentación de candidatos independientes del PCC, para eso se debe modificar también la Ley de Asociaciones para que se puedan crear agrupaciones de tipo político y estas puedan ser parte del proceso electoral.  

5- ¿Cuál sería el perfil del presidente de la República que debe encabezar la legislatura 2023-2028, si el poder fuera a comenzar un proceso de salvación nacional?

El presidente de la Republica en un proceso de transición debe ser una persona que sirva de guía y sea referente de unidad para los cubanos, pero no unidad bajo un único partido y una única ideología, sino unidad en la cubanía, por lo que significa ser cubano como proceso histórico social concreto que nos permite identificarnos como tal en cualquier lugar del mundo. Lo ideal sería que fuese una persona que no haya sido parte del aparato de gobierno, que no haya sido político profesional y que acepte el reto de iniciar el desmontaje de un sistema totalitario sin ninguna garantía de éxito.

III

Llegado hasta aquí convidamos a revisitar el editorial del Centro de Estudios sobre el Estado de Derecho y Políticas Pública Cuba Próxima, del 4 de julio de 2022, titulado “En Cuba urge una solución”.

También advertir que, según muchos cubanos, no ocurrirá nada de lo enunciado en este dossier porque requeriría, en paralelo, una evolución de los derechos ciudadanos y esto enfrentaría al Gobierno con una de sus fobias: la libertad.

6- ¿Qué opina usted?

La refundación de la Republica que buscamos los miembros de Cuba Próxima, tiene que estar indisolublemente unida a la conquista de la libertad. El gobierno cubano ha dado suficientes muestras de que no acepta los principios básicos para avanzar en una senda que reconozca las libertades básicas de los ciudadanos. El gobierno ha reprimido y encarcelado injustamente a miles de cubanos.  Si bien el sistema totalitario cubano puede colapsar rápidamente por contradicciones internas entre los que detentan el poder, lo más probable es que el avance hacia la libertad solo se consiga con el sacrifico y la lucha diaria de los cubanos, los que ojalá cuenten con el respaldo de los gobiernos democráticos del mundo, los que como sabemos se mueven más por intereses que por principios.

Como dijo José Martí, el apóstol de los cubanos: “La libertad cuesta muy cara, y es necesario, o resignarse a vivir sin ella, o decidirse a comprarla por su precio”.

SOBRE LOS AUTORES

( 17 Artículos publicados )

Vicedirector de Cuba Próxima. Jurista y experto en Relaciones Internacionales, Derecho Constitucional, Internacional y el Medio Ambiente.

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