La Patria es dicha de todos, y dolor de todos, y cielo para todos. José Martí

La Patria es dicha de todos, y dolor de todos, y cielo para todos. José Martí


No emulemos al gobierno en sacrificar al pueblo por fines políticos

Sería coherente no rechazar cualquier paso a la autonomía y al desarrollo, por modesto o retorcido que sea, pues siempre resultará fundamento de libertad, prosperidad y democracia. Si bien, la libertad, la prosperidad y la democracia –suficientes–, sólo serán si todos y cada uno incorporamos estos valores a la praxis concreta, más allá de discursos.

21 Oct 2023
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Imagen © AFP

El asunto de las emergentes MiPymes cubanas ha desatado «pasiones» durante los últimos meses.

A muchos en el orbe le parece positivo que sean permitidas y desean su evolución. El Gobierno cubano las permite, pero las repudia, desea que produzcan, pero prefiere que no se desarrollen –aberración propia de su naturaleza. Y los actores del espacio público cubano, no oficiales o contrarios al poder, se posicionan indistintamente a favor de su institucionalización o en contra.   

Algunos de estos últimos sostienen que dicha oportunidad beneficiaria sobre todo a emprendedores cercanos al Gobierno y ello debe evitarse a toda costa, pues la única solución «posible y legitima» comienza con la derrota del poder actual y de los cubanos que le han servido. Ciertamente, cualquier bienestar económico reduciría tensiones sociales y riesgos del poder. 

En tal sentido, estos sólo abogan por la presión, que en muchos casos no padecen directamente, e invitan a la sociedad para que protagonice en las calles un enfrentamiento con los custodios del poder. Realmente, admiro a quienes han ejercido en Cuba el derecho de manifestación pública, pero me parece cruel hacer esta convocatoria a los que sufren, desde lejos y sin riesgos. 

A la vez, en cualquier proceso de este tipo, serían favorecidos –sobre todo en los inicios– quienes posean mayores condiciones. De este modo, por supuesto que la cercanía al poder sería una condición favorable. Pero también otros segmentos sociales poseerían condiciones favorables, por ejemplo, aquellos que de algún modo hayan recaudado finanzas o cuenten con el apoyo de familiares instalados en otros países y con recursos holgados o hayan tenido experiencia empresarial dentro o fuera de Cuba.

Es innegable que esto sería bueno para la gente. Si las MiPymes continuaran desarrollándose, con un «hábitat adecuado», podrían establecer una dinámica económica real, si bien no suficiente por ahora, y comenzarían a producir bienes y servicios, empleos y salarios menos insuficientes, entre otros beneficios. Ningún cubano, a tenor de consideraciones políticas y posiciones ideológicas, debería regatearle este desahogo a la sociedad cubana que tanto padece. 

Quienes gobiernan han sacrificado al pueblo para sostener el poder. Quienes se oponen a estos no deben emular este sacrificio del pueblo porque consideren que así debilitan al poder instalado. Eso sería deslealtad a los cubanos, pues el compromiso con Cuba resultaría una entelequia o una apelación oportunista si no comienza por el compromiso con los cubanos más cercanos, con los sectores en desventajas, con las generaciones actuales.

Acerca del debate sobre las MiPymes y la democracia por lograr; por supuesto que estas no serán las hacedoras del Estado de Derecho, la democracia y la equidad. Pero sí realizarían el derecho de propiedad y aportarían recursos económicos, sin los cuales no es posible ni el Estado de Derecho ni la democracia ni la equidad ni la libertad.

No es razonable pretender que cualquier oportunidad o semi oportunidad que pueda surgir, como las MiPymes u otras, cargue con toda la responsabilidad de lograr la democracia que necesitamos o con la culpa de que no se logre. Eso sería inmaduro.

Incluso, advierto, pudieran llegar mayores libertades de expresión, manifestación, asociación y hasta ciertas elecciones libres, y no lograrse la democracia. Es decir, algunas libertades, pero escasísima democracia.

No obstante, un empresariado privado, por muy pequeño que sea y por muy totalitario que sea el Estado, será un actor con mayor autonomía y esto también sería bueno porque la autonomía –ya sea en lo económico como en lo civil y político– siempre es sostén de libertad y democracia –aunque en determinadas circunstancias sea sólo un poco de autonomía y sólo de unos pocos ciudadanos. No es posible abogar por toda la libertad embistiendo una parte de la libertad. Siempre que ello sucede resulta una falacia, al menos.  

Sería coherente no rechazar cualquier paso a la autonomía y al desarrollo, por modesto o retorcido que sea, pues siempre resultará fundamento de libertad, prosperidad y democracia. Si bien, la libertad, la prosperidad y la democracia –suficientes–, sólo serán si todos y cada uno incorporamos estos valores a la praxis concreta, más allá de discursos.

SOBRE LOS AUTORES

( 92 Artículos publicados )

Director de Cuba Próxima. Jurista y politólogo. Miembro del Diálogo Interamericano. Editor de la revista católica Espacio Laical (2005-2014) y director del Laboratorio de Ideas Cuba Posible (2014-2019).

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Comentarios

  1. “la libertad, la prosperidad y la democracia –suficientes–, sólo serán si todos y cada uno incorporamos estos valores a la praxis concreta, más allá de discursos”.
    Eso es lo que debemos hacer los cubanos. En la práctica ser demócratas realmente. Dejar atrás los fanatismos que son tan de iguales que los fanatismos de los que tanto criticamos. Gracias.

  2. Aunque una columna de opinión no es un análisis académico basado en evidencia empírica, una columna de opinión política siempre debe atender al contexto, los actores y agendas concretos detrás del fenómeno en cuestión. En este caso creo que se simplifican las posturas críticas sobre el fenómeno MyPimes: no todas son parte de una agenda “inhumana” que emula con la del gobierno en poner a sufrir al pueblo. No es posible obviar el contenido de clase, los objetivos de acumulación y el apoyo oficial (más allá de la retórica “anti burguesa” de la propaganda PCC) a una élite empresarial que recibe privilegios mientras el resto del sector de emprendedores sin padrino sobrevive. Ese segmento privilegiado es el que hace lobby….ante el gobierno extranjero de USA y no ante el propio para detener a su sector como totalidad. Ese segmento podría mañana recibir todos los permisos, capacitaciones y créditos de EUA o Europa y no cambiaría la situación para la masa de emprendedores y trabajadores. Por último, no podemos seguir ignorando lo que la evidencia de la sociología y ciencia política de los regímenes poscomunistas que no transitaron a partir de una liberalización simultánea indica: que una clase empresarial tutelada, nacida al amparo del régimen, jamas hace un cambio hacia la democratización. Esto amerita un debate serio, atento a la experiencia histórica, a los desarrollos teóricos y al contexto y timing político. Lo demás es “wishful thinking”

  3. Excelente artículo! Exigirle a los emprendedores que sean quienes construyan la democracia es demasiado, pero al menos podemos contar conque establezcan los cimientos de una economía que provea para los cubanos. La democracia la tenemos que hacer todos, por métodos que no exijan hacer que quienes están en la isla tengan más limitaciones desde fuera.

  4. Sin duda, las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) pueden desempeñar un papel crucial en el fortalecimiento de la economía y la independencia empresarial de la sociedad cubana. El fomento de este sector puede allanar el camino hacia una mayor independencia económica de los cubanos , lo que a su vez puede impulsar el desarrollo sostenible a nivel nacional.

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